domingo, 11 de marzo de 2012

in'LOVE, out'WORLD

Y -cambiando de situación
espacio-temporal-
ahora, que ya no estás....
Sigo sin saber qué ser,
-o hacer-
estoy abandonando mis manías,
casi que quiero rehabilitarme:
desde que te fuiste,
-no porque te fuiste-
y todo se ha vuelto un poco más sano;
pero no me importa (¡vuelve!)
Le estoy dando barniz al corazón,
como cuando te pintas las uñas
para que no terminen de partirse
y casi funciona.
Me estoy perdiendo sin ti.
Acabé por detestar
eso de diseccionar corazones,
que, aunque sean de cerdo
-metafórica y literalmente-
a las mujeres nos gusta.
Y puede que aún no sepas,
aunque intento que entiendas
-y mira que lo repito-
que eso de no morderme las uñas,
es un gran paso.

Tejelover.

A veces me parece increíble
lo increíblemente fácil que es
hablar de amor contigo.
Puedo decir las cosas tal cual
-tal cual creo que son,
que no como son-
porque en nuestra ignorancia, me pierdo.
Y me gusta que te pierdas conmigo.
Acabamos divagando durante días
cuestionándonos la vida,
en vez de vivir-la.
Me parece adorable sonreír
sólo porque tú me lo pidas;
pero lo es más aún
el que lo hagas.
Amo el odiar divagar
o simplemente el odio,
por eso sigo divagando,
por seguir odiando,
por amar algo.
Y me gusta, y punto.
Creo, solemnemente,
-y no lo juro porque no juro-
que te quiero porque me explicas;
con esa inocencia de tu saber menos que yo, pero más,
todo lo que no sé y que tú tampoco sabes.
Me parece increíble
lo increíblemente fácil que es
pensar que el amor existe
del color que tú lo pintas.

sábado, 3 de marzo de 2012

A ella.

Paso por adorar,
segundo a segundo,
-86400 veces al día,
que hasta cuando duermo-
las caras de enfado
a empate con las sonrisas.
Empiezo por buscar
-y yo sé que siempre encuentro-
esa impertinencia de ojos azules,
que, un poco antes de discutir,
ya está perdonada.
Y me enamoro,
-en serio que menamoro-
de esas maneras que tiene,
ese no pasar de todo:
¡PERO CASI!
Repito que MENAMORO,
de sus sonrisas con arte,
de su mirarte y no verte,
de su tescucho y no teoigo...
y lo hago cada segundo.
Y que quien no tuvo una hermana pequeña,
quien no la hizo rabiar por el placer de reconciliarse,
se ha perdido mucho...
es algo que sé desde hace 10 años, 7 meses y 26 días.

sábado, 25 de febrero de 2012

-Sinmiedos.

Que en las carreteras vacías,
me atropello con tus ganas
y me ciego en las sonrisas
para negar que, en todos mis aciertos, cabe el mayor error:
abandonarte por difícil y tender a lo sencillo.

Y de plano, golpe pleno:
NADA ES IRREVERSIBLE.
(Para cambiar las goriladas, y volver a actuar con cerebro)

¡Que arda Pompeya!
Y tú con ella...pero conmigo.
Que le echemos un par
con toque simple,
dejarnos de palabras raras
y silabear -sinmiedos :
QUE-TE-QUI-E-RO
o repetirlo rápido y bajito...
quetequiero.

Pero al menos decirlo.

Y, aunque sea aburrido,
pasearnos con la mirada:
-quechodemenos tus arribabajos-
aunque los odie.

Esa manera tan, tan,
de decir que te, que te..
y acabarlo con L entre paréntesis.

Que me levantes la ceja,
que menfades,
y esta vez, consin besos,
-que es lo de menos-
pero sin silencios.

Hacer las cosas bien,
con esa alegoría pasional
de no querer decir, pero querer
eso de tenerte
y que el corazón,
-motor y freno-
vaya a más de mil
cuando dices: ¡¡quemetienes!!
Y casi, casi, me lo creo.

Encontrarle trescientos significados a eso del sol,
a eso del fuego y a 'lo demás'
y que todos, o al menos la mayoría,
acaben con tu nombre...

miércoles, 15 de febrero de 2012

When he smiles.

Perder la paciencia -y el arte-
con cada punto y aparte;
y, en un segundo,
olvidar el rumbo:
de una vez y para siempre.
Pensar que la suerte
-la buena, evidentemente-
no es más que un as en la manga,
y, aunque toque,
ALL IN es peligro.
Y levantarte de la cama,
con ese STOP matutino,
desidia, desdén:
paso de aprovechar el día...
Pero recordar que tienes
razones -más que motivos-
para encender el dispositivo
y con el motor ya en marcha:
meter primera y adelante.
Apagar los sentimientos;
porque el amor es bonito,
pero el dolor duele.
Hacerlo todo ¡Y RÁPIDO!
-que llegamos tarde-
es rutina.
Cada mañana, antes de salir,
hay que estar preparados:
mirar afuera y descubrir
(redescubrir) cada día
que sólo hay dos
-no más que dos-
clases de personas:
Los que se comen el mundo
y los que se dejan comer.
¿Lo peor?
A veces,
sólo tienes un segundo para decidir cuál ser;
y lo pierdes en un despiste.
(Y te lo digo, un poco antes de gritar: ¡QUE ME VOY A COMER EL MUNDO POR TU SONRISA, Y ME IMPORTA MENOS QUE NADA QUIÉN SE PONGA DELANTE! para que no te pille por sorpresa)

martes, 7 de febrero de 2012

#14+

Era alto, chulo, chulo y alto, o quizá que yo me sentía pequeña.
No sé, pero era un puto borracho y sabía mi nombre.
De verdad no lo entiendo.
Pero me lo dijo;
repitió mi nombre con su sucia voz de borracho,
melosa, por la caña de azúcar,
y borracha por el ron.
Sólo lo dijo una vez y, menos mal, porque estuve a punto de enamorarme de él.

sábado, 4 de febrero de 2012

Arrebato de valentía.

-No me puedo creer que haya pasado tanto tiempo: las 11:11.

Adoro los capicúas -las horas dobles- tengo una superstición algo excéntrica y macabra pero muy personal con las 7:12 de la mañana... los duodécimos días de cada mes, si son jueves, me parecen la perfección (y eso que siempre vienen a juego con un bonito viernes trece) Y no me creo que sea tan tarde y que -aún- no tenga fuerzas para levantarme de la cama:
Esta monotonía me está matando..

Es que ¡ ME PARECE INCONCEBIBLE QUE NOS HAYAMOS PERDIDO POR LA PEREZA DE BAJAR LAS ESCALERAS PARA ENCONTRARNOS ! Es que...esta fiebre de viernes noche -metafórica pero literalmente- lleva tu nombre, y no se baja con medicamentos.

Y es tarde en su sentido más extraño...y por la ventana entra demasiada luz como para seguir durmiendo. Necesito que alguien me empuje, que le ponga un motor a mis frenos y que, a golpe de cachetones si hace falta, me levante de la cama y menseñe la vida; que susurre quesbonita... y que se vaya como vino -por eso de tener recuerdos poéticos antes de que se conviertan en amargos...

Al final, todos los días, me hago las mismas preguntas, para acabar levantándome desganada y sin respuestas como al principio: ¡ ESTA MONOTONÍA ME ESTÁ MATANDO ! -grito.
Y nadie me escucha.

Muchas veces no sé de qué narices estoy hablando, a pesar de tener pleno conocimiento de lo que estoy diciendo...esta es una de esas veces. En realidad, es la monotonía de un segundo plano un poco perdido en una vida sin rutina y, mejor que no me explique, porque no lo entenderías. En realidad: nisiquierayolohago, pero te lo susurro rápido y bajito, para que no decaigan mis seguridades y te sigo hablando con ese tono tan de nerd que detestas pero que hace que confíes en mí.

-No me puedo creer que haya pasado tanto tiempo, no. - repito en voz alta. Resistiéndome a creerlo.

Y miro a quien tengo al lado en el momento equivocado, que no sabe de qué hablo, y pienso en lo mucho que me gustaría que fueras tú; que me hubiera gustado echarte de menos mucho antes, mucho antes de que fuera tarde y no hubiera vuelta atrás. Pero no pudo ser.

Me levanto. Salgo -casi corriendo- y sin explicaciones. Me voy.

-....y ya ves, aquí estoy, con el orgullo por el suelo, recogiendo mis pedazos, pegándolos con poco acierto y mucho esfuerzo, aún sin poder aceptar todo el tiempo que ha pasado y que ni tú, ni yo, nos hayamos echado de menos o, al menos, que no lo hayamos dicho. Me parece tan inaceptable, que me niego...

#willcontinue.

domingo, 22 de enero de 2012

LHGH!

Aprendimos un día,
un poco por despiste en algún parque
que alguien dijo eso de que QUIEN TIENE UN AMIGO TIENE UN TESORO
y nos miramos con sorna pero no dijiste nada
-y no hace falta- porque ha tiempo ya de sobra que sabemos
eso de que cuando te callas y te escucho nos decimos todo,
y eso nadie nos lo enseñó.

Que más de un día no quise ni levantarme de la cama
pensé que me reñirías
y porque no me riñeras hasta estudiar
que cuando me dices que estás orgulloso
y hasta cuando lo sé sin que lo digas:
EL MÁS BRUTO DE LOS ESFUERZOS ME PARECE DE GOLOSINA.

Que la vida nos dio un montón de quéseyos y yoquesés
pero que si no los comparto contigo
ni el mismo sentido tiene nada que decir
y que estoy peleada con la vida
y con cualquiera que se me ponga por delante
y me diga la mitad de lo que me dices tú;
que sabes que le partiría las piernas al menos pensado
por eso que sigues haciendo y que te permito;
que la locura es hasta romántica y el odio sabe bien
si tú lo apruebas.

Que me enseñaste que no sólo la hierba desinhibe
y que algunos prohibidos importan una mierda,
que hasta la música es más música
y los infinitos cobran más sentido
si tienen que ver contigo;
que el tiempo, el espacio y otros desvaríos del destino
nos pueden colocar a cada uno en una esquina del tablero
pero que cada palabra está grabada a fuego
y los hechos casi que con sangre.

Que hay vidas que enseñan mucho en muy poco tiempo,
y yo de la mía no he aprendido demasiado
pero la tuya demostró que hay que pelear hasta el final
con aplomo de hierro y heridas de barro;
y luego un agua y a la calle
que la vida es NUESTRA.

Que te comas el mundo y no dejes nada
porque es peligroso quedarse con hambre,
y que toques con la punta de los dedos
lo impensable para otros hombres,
que recuerdes, porque yo sé,
que eres un GRANDE
y que aprendimos de los mejores.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Realpesimismo 2011#

Una canción en la radio,
un libro que -sinquerer-,
una película pendiente
que decidiste ver...
estos días tiene todo un mensaje subliminal
(el que tú le quieras dar)
Sonó Lego House,
estoy leyendo Última oportunidad,
anoche vi 500 días juntos
y el único mensaje,
es que no hay mensaje.
¿Cambios drásticos?
Sí, los habrá hoy, y mañana,
y el 7 de agosto y el 14 de noviembre...
con cada decisión que tomes.
Puede que esté bien rememorar tus últimos tresseiscinco , pero...
¿Se acaba 2011?
Pues vaya.
Burocracia, excusa para hacer conciencia (o para perderla entre copas), quizá un día más...pero,
lo único seguro, es que confundiré la fecha en los exámenes hasta marzo.

jueves, 29 de diciembre de 2011

#Unpocodebuenamúsica.


Sé que estás haciendote la loca y que piensas en mí, sé que es a mí a quién deseas cuando estás con él; porque soy tu otra mitad, la parte incompleta que siempre esperaste sentada...

domingo, 18 de diciembre de 2011

Feeling.

-Somos un par de egocéntricos- le dijo.

Y él miró a aquella niñata con esa mezcla de superioridad y asco con que miraba siempre. Se dio cuenta de que tenía razón, pero no iba a reconocerlo.

-Lo dirás por ti.
-Lo digo porque todos estos idiotas han tardado cinco segundos en intentar entablar conversación con algún desconocido y tú eres el único, además de mí, que lleva más de media hora en la barra; copa tras copa…
-Tú has venido a hablarme también.
-Con alguien tenía que compartir este espectáculo…
-¿No pensaste que no eres simpática?
-Tú tampoco lo eres.
-No me conoces.
-Da igual, sé que te gusta el whisky y que este no es tu ambiente.
-Entonces, ¿por qué estoy aquí?
-Ah, ¿tú tampoco lo entiendes?
-Me caes mal.
-Mientes.

¿Qué tenía? ¿Quince años? Pensó preguntarle por sus padres, pero  estaba demasiado cansado como para tratar de incordiar a nadie… Total, ahora le entretenía y al menos no llevaba la falda por encima del culo, posiblemente fuera la única en el garito…

-¿Quieres acabar en mi cama? – pensó que eso la espantaría.
-Aún no lo he decidido.

Sonrió con seguridad, solía hacerlo. Pero estaba desconcertado y ella lo sabía, sonrió también.

-¿Y si lo decido yo por ti?
-Vaya, al final si eres del montón, lo siento me equivoqué contigo, buenas noches.

Error. ¿Del montón? Eso era un reto.

-Quédate.
-¿Debería?
-No, no pegas aquí. Pero vamos fuera.
-¿A tu casa?
-¿Quieres?
-No.
-Pues lo dejamos para más tarde. Solo una vuelta en coche.
-Has bebido.
-Tú también.
-No voy a conducir yo…
-Qué responsable.
-Aprecio mi vida.
-Yo el riesgo.
-Adiós.
-Vamos.

Él no comprendió por qué; esa chica le gustaba, era una niña quizá, pero segura, llevaba las riendas, y quería pasar esta noche con ella. No se negaba un capricho, conseguía lo que quería, y no iba a hacer una excepción. 

Ella no comprendió tampoco; era un desconocido, se había acercado a hablarle, le había atraído. Llevaba casi veinte minutos observándole y él no le había dirigido media mirada, en lugar de saludarle, le habló con desprecio, tenía ganas de insultarle. Ella no comprendió por qué a la vez quería caerle bien, no entendía ni siquiera un poco por qué no se negaba rotundamente a acabar en algún camastro en diossabedónde, no sabía si tenía ganas. Ella no comprendió por qué, pero se dejó convencer y besar por aquel desconocido; se subió a su coche antes de saber su nombre…

-Marie – fue su tardía presentación.
-¿Francesa?
-Canaria, de madre bohemia.
-Adorable – se burló.
-¿No tienes nombre?
-A veces preferiría no ser nadie.
-No he dicho que lo seas, pero te llamarán de alguna manera…

La miró y no pudo evitar sonreír.

-Creo que empiezo a  odiarte. ¿Cuándo cumples dieciséis?
-Hace cuatro años, exactos.
-Carlos. Feliz cumpleaños, Marie.

Paró el coche.

-¿Qué haces?
-Ya hemos llegado a casa, querrás subir.

Y subió sin contestar, y, es cierto, hicieron el amor un par de veces sin hablarse, y casi sin recordar si tenían nombre, si tenían cara, casi sin recordar que estaban celebrando juntos sus cumpleaños… casi.

Understanding...

Tienes esa manera tan libre,
y tan tonta,
de darme largas
y de saberme a tus pies.

Tienes la cobardía
hiperrefléxica e hiperdesarrollada
y me das razones,
-y razono que tienes razón-

Tienes mil y un proyectos,
en los que no entro,
y, aún así,
lo intento.

Tienes la sonrisa
de ojos -casi- claros,
y el corazón,
al menos lo tienes.

Y aunque esté empeñada en enseñarte,
en hacerte querer, sé que, cuando te convenza,
cuando quieras querer -porque querrás querer-
no será querer-me.

Sé que, a veces, también te pica un poco eso de:
Y si...¿y si estuviera bien?
(Porque lo hemos hablado)

Somos dos.

Odio que puedas elegir por mí,
pero arriésgate, hazme el favor.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Shh..

Cuando tienes demasiado tiempo para reflexionar
lo mejor es mandar a callar tu cabeza,
sino, te espera la más dura de las paranoias
y se llama realidad objetiva.
Me gusta mentirme, decir:
Todavía pienso en ti y en mí -en nosotros-
Aunque ni siquiera sepa quién eres tú,
y mucho menos quién soy yo.
Pero, aún así, es cierto que pienso,
que tengo un buen par de megustarías
guardados en el desván,
y casi, casi los anhelo.
¡Qué injusto!
¿Por qué ellos aman y yo no?
Habría que entregarse
y eso, cuesta un trabajo.
Casi querríamos que fuera en callando,
espontáneo. Pero no, eh, no...
Habría que aprender, aprendernos,
saber qué, cuándo y cómo me necesitas.
Me preguntaste: ¿Estarías dispuesta?
Erraste en el condicional,
no me inspiras confianza.
Pregúntame: ¿Estás dispuesta?
Ya vuelvo a reflexionar.
¡Calla cabeza!
Al menos la mía es subjetiva
y, en cierto modo,
romántica...
y, en cierto modo, gracias.
Por alejarme de la realidad.

C'est la vie.

Al final, llegas un día un poco temprano
y te da tiempo para pensar;
¿qué tienes?
Una cama sin sábanas,
un futuro incierto,
un par de ejemplos de vidas perfectas
-entre las que no cuentas la tuya-
y dices: puedo hacer la cama,
omitiendo el resto,
que así es más fácil ¿no?
Sin reparar en lo que no sea
'necesidad inminente'
pero ¿quién maneja esa escala?
puede que tengas que hacer muchas cosas más INMEDIATAMENTE
y no las veas...
Y no te importa, no, no te importa...
y si no te importa a ti ¿a quién le importa?
Te detienes un segundo más y,
¡vaya! no le importa-importo-importas a nadie.
¡Crack! ¿Algo se rompió?
No, sólo es la realidad, que entró.
Pero échala fuera...
Es momento de pensar.
Que hace ya mucho,
mucho tiempo ya,
que confías en eso de evadirse:
dejar la mente en blanco.
Es hora de que pienses,
aunque más que en realidad,
optimistamente y feliz.
Futuriza.
Piensa: seré
y no: quiero ser.
Cree, cree en ti,
y te lograrás.

Desvaríos de un suicida.

He llegado a autocompadecerme de maneras que ni sospechas,
he herido mi ego y mi aura sólo para darme pena,
aunque he acabado por admitir que soy una egoísta irremediable.

Y lo peor, es que no me molesta,
aunque a veces me doy asco,
pero puedo vivir con ello.

He adormecido sentimientos con el fin de alimentar odios,
he negado hasta el fin que soy  capaz de sentir,
así, he renunciado a aceptar que te quiero desde el principio.

Y bah, día dramático,
no me levanto de la cama y te enfrento,
pero puedo vivir con ello.

He querido llorar cuando me ha dolido,
he intentado gritar todo eso más de una vez,
que: he fracasado tratando de olvidar que existo bajo esta roca.

Y, quizá haya empezado mal,
puede que mienta con cada palabra,
pero puedo vivir con ello.

He cruzado los límites de lo que quería ser y lo que era,
y, con eso, con eso sí que no puedo vivir.